La pintura siempre ha sido y será una parte muy importante de mi vida. Si tuviese que elegir una frase que reflejara mi identidad, sería la siguiente: “no pinto para vivir, vivo cuando pinto”, ya que resume a la perfección mi relación con la pintura. No pretendo comprender el mundo o embellecerlo, ni tampoco captar el significado de mi existencia o de vencer a la muerte, solo he querido ser feliz haciendo aquello que amo. Si además, he proporcionado algún instante de bienestar a alguien, con eso me conformo. Soy una pintora enamorada y honesta con su trabajo, ya que al fin y al cabo, es donde encuentro mi recompensa.

Para mí los colores lo son todo. A la hora de enfrentarme a un lienzo en blanco, tiene lugar una locura donde los colores me van saliendo inconscientemente, sin pensar. Unos me piden otros, las leyes no existen y nada de lo aprendido toma forma. Simplemente, dejo que sean ellos los que me hablen. Y así ocurre: la magia de la pintura y el dejarte llevar. Como decía Matisse, “se trata de hacer cantar los colores”.
En la facultad de Santa Isabel de Hungría, en Sevilla, culminé mis estudios en Bellas Artes y mi especialidad en pintura. Después, mi trayectoria como pintora ha sido siempre muy inquieta. He colaborado con distintos estudios de diferentes pintores, a los cuales les debo mucho, porque todos me enriquecieron y de todos conservo grandes consejos.
A lo largo de todos estos años, he pintado de todo. Como todos los artistas, empecé con bodegones, paisajes , figuras… Aunque luego, desarrollé una personalidad nueva y desde entonces pinto desde la fantasía y la imaginación.

No existen los temas. Todo aquello que salga del interior y de la imaginación es válido.
Últimamente he pintado algunas figuras con la tipología de la llamada menina, ya que ofrecen mucha libertad en el color y en la forma. Lo mismo ocurre con las flores, que me llenan de liberta. Me apasionan todos los temas donde predomine el color sobre el trazo, porque lo que más me llena es el juego con el color.
Las interpretaciones también tienen lugar en mi pintura, ya sean de paisajes, bodegones o abstracciones.
La mayoría de mis cuadros son acrílicos sobre lienzo. Hace un par de años descubrí la pintura sobre seda, y desde entonces, me volví una apasionada de este soporte. El mundo de la pintura sobre seda natural me parece increíble, ya que la viveza de los colores es maravillosa. Me llama la atención la manera en la que la seda entra en contacto el color, como se expande, como fluye la pintura sobre la tela… Se trata de un proceso muy dinámico que necesita mucha pericia y concentración. Esta técnica siempre te sorprende, porque nunca sabes qué ocurrirá hasta que la fijas. Y cuando observas el resultado siempre te sorprenden unos efectos increíbles.

Mis diseños son como mi pintura. Cada uno es totalmente único e imaginado. Todos nacen de la misma manera que cuando pinto un cuadro: espontáneamente. Nunca calco ni copio y todos los diseños son a mano alzada. De esta forma, no puede haber dos iguales, cada tela pintada es totalmente única.
Tlfn: 667 66 48 40

